Nací en un entorno en el que todos tenían su día en el santoral además de su cumpleaños y a mí, que siempre me viene bien celebrar algo, se me hacía extraño no participar de esa tradición, a pesar de haber sido obsequiada con nombre bíblico. Total, que un día como hoy 5 septiembre,  hace ni sé cuántos años, rodeada de Migueles que iban a tener no sólo su santo sino su propio veranillo así denominado, debí preguntar apesadumbrada por qué razón no tenía día señalado en el calendario. En fin, ni corto ni perezoso, mi padre, preguntó , «qué día es hoy» y resultó 5 de septiembre. Solemnemente,  declaró la fecha de hoy como Santa Eva para mí dicha! Me quedé sin veranillo propio pero podía gozar del de mis Migueles.

Mucho más tarde, otro hombre con registro en el santoral, me explicó lo que era el concepto biblico de los nombres y me entusiasmó la idea de que en tiempos bíblicos el pudor hacia no llamar a las personas por su nombre porque éste contiene la esencia de la persona. Me pareció de lo más delicado Él también me enseñó que mi nombre en hebreo quiere decir vida, de lo más sugerente, así que a pesar de no tener un día señalado, mi nombre me gustó más.

IMG_6275Tengo un día de cumpleaños, un «no santo» y un nombre con etimología hermosa. ¿Que más se puede pedir ? Un veranillo de San Miguel de verdad, no como éste  de 2017.

zumaia6