Eva Ortega
Eva Ortega

Mis metas

  • Vivir con consciencia y atención plena
  • Comunicar para escuchar
  • Comprender y sensibilizar
  • Aprender de otras personas
  • Armonía física
  • Activar el cambio propio y de otros
Soy una mujer de cuarenta y pico, me gusta la literatura, vivir con consciencia y todos los placeres de la vida como comer, soñar, viajar, hablar, tocar, hacer ejercicio, el mar, la playa, el sol, y no se cuántas cosas más. Disfruto aprendiendo y compartiéndolo.

Soy entusiasta y emocional, me apasiono con casi todo porque casi todo me interesa. Cada día disfruto más de ciertos placeres como centrar toda la atención en un evento o dar un paseo con la cámara de fotos y esperar el momento con los ojos abiertos.

Enseño Comunicación e Inglés desde hace mucho tiempo y lo que más me gusta de mi profesión es el contacto con gente joven. Los alumnos enseñan mucho si uno está abierto a comprender. Mis cuerdas vocales se han declarado en huelga de brazos caídos y por el momento no funcionan como debieran, así que vivo apartada de la chavalería que desgasta y aporta. Sin embargo, se pueden crear vehículos de comunicación muy poderosos por medio de imágenes, de la palabra escrita y de la práctica consciente de la amabilidad, la paciencia y la presencia. Me apunto a la tendencia de potenciar el cambio en la persona para el logro de una vida más feliz.

Soy excesivamente sensible y sensitiva, oigo todo aunque no quiera, las palabras tienen un efecto potente sobre mi cerebro, para mi las palabras significan de verdad y algunas, a veces, me han resonado en la cabeza durante mucho tiempo. Aprendo a entenderme mejor y a no ser tan auto crítica. Eso hace que me vuelva más flexible y comprensiva con los demás. Defino cómo ayudar a otros a llevar a cabo un cambio que les ayude a vivir de manera más satisfactoria y llena de actividades. Me interesan las personas mayores cada vez más, veo una ternura especial en su mirada y me admiran las que viven su tiempo de manera activa y vital. Ellos hacen que me pregunte por qué las hay con un presente rico y provechoso y por qué las hay que dejan de sentir interés por las cosas.

En este blog escribo sobre los temas que me hacen disfrutar. Por una parte, me gusta dudar sobre lo que veo, leo o escucho. Me interesa preguntarme por el mundo que me rodea.  Me enriquece viajar  o dar un garbeo o “ir de cercanías” para comprobar qué hacen las personas, cómo lo hacen, cómo viven, a qué se dedican, etc. También me gusta escribir sobre adornos porque me encantan, en ese capítulo soy muy femenina y me entusiasman los abalorios, la ropa, la estética, el deporte, la peluquería, la belleza, un buen masaje o una sesión de termas. Creo que la belleza exterior procede en gran medida del bienestar interior y me gusta cultivar ambas. Sin embargo, creo que mi interés por los cuidados estéticos va más allá de lo que sienta bien o favorece. Creo que para vivir una vida satisfactoria y plena, también uno debe sentirse satisfecho con su aspecto exterior. Escribo, poco, sobre delicias de cocina. Como vasca, la cocina forma parte de mi cultura, cocino lo que aprendí en mi casa, que ¡no fue poco! y sobre todo, me gusta escribir sobre lo que es auténtico en la vida diaria de una familia. En la cocina, también me interesa la salud y la higiene. Creo que lo que comemos influye directamente en nuestra energía y calidad de vida. Asimismo, admiro el poder de la cocina para el entretenimiento y la creatividad y, por supuesto, como  vehículo para dar calidez a un hogar.

Me gusta aprender y disfrutar haciéndolo, aprendo de casi todos los eventos de mi vida, y la gama de temas que me interesan solía ser muy amplia, aunque, a medida que pasa el tiempo, se concentran en cómo disfrutar más y mejor de la vida, de la manera más intensa posible.

En mi interior hablo español y también inglés, a veces necesito una palabra y me sale en inglés y otras en español. Me faltan años de vida para hablar francés y chino correctamente y, ¡me da una pena!  Me gustaría hablar italiano, portugués y por supuesto, alemán. Para mi, la palabra hablada es tan importante que este periodo de mi vida en el que no puedo hacer uso de ella como quisiera, se me hace extremadamente extraño y ajeno. A veces creo que es otra persona la que resuena en mi cerebro y no mi voz. Por eso, estoy convencida de que lograré expresarme con toda la emotividad y expresividad que necesito, por otros medios.

Empiezo una sección en la que quiero hablar sobre personas, locales o ideas con clase, con estilo, con definición y una identidad fuerte. Vivo en una ciudad que gozaba de un comercio espectacular y aún quedan personas que los hacen valiosos y elegantes. ¡A ver si os gusta! Estoy en el convencimiento de que el ejercicio de observar lo bello, lo admirable o lo elegante, contribuye a un mayor gozo de la vida. Forma parte de la contemplación y la apreciación del entorno y al mismo tiempo, educa los sentidos.

Por fin, adquiere forma “Empowering change”, que es un servicio de acompañamiento en el cambio, desde dejar un hábito que nos hace infelices como dejar de fumar, hacer una dieta de adelgazamiento, colaborar contigo en la organización de tu tiempo libre, o actualizarte en el mundo digital o hacer que creas más en tu potencial. Analizaremos, fijaremos metas, llegaremos y celebraremos.

Finalmente, tengo mucha suerte porque adoro a mi marido, es un hombre maravilloso que disfruta de la vida y sabe potenciar mi lado más vital. También soy afortunada por percatarme de lo afortunada que soy. Y ese es el primer paso para vivir mejor.